El sector de los gimnasios: trabas, sector y soluciones.

En los últimos años hemos experimentado en el sector de los gimnasios y centros deportivos varios cambios que han modificado desde el modelo de negocio hasta el comportamiento de los consumidores que siempre se han acercado a estos centros en busca de actividades y profesionales de la salud y el deporte.

Estos cambios empezaron con la subida del IVA del 8 al 21% que ya supuso un fuerte varapalo puesto que muchos centros no podían asumir ni la diferencia ni que clientes dejaran sus abonos por la subida del mismo al reflejarla en el precio. Así, quitando los que consiguieron fórmulas intermedias para poder sobrevivir, entre abonos anuales y formatos mixtos de pago por clase y bonos, muchos centros vieron cómo sus abonados descendían y cómo debían inventarse nuevos recursos para contrarrestarlo.

Esto dio pie, a la vez, a la creación de nuevos formatos de gimnasios y centros deportivos como son las cadenas low cost que, si bien en España, hasta ahora no han tenido una gran durabilidad, en Estados Unidos tienen una experiencia que en ocasiones superan los 15 años. El tiempo dirá si este modelo proliferará en España pero los centros han empezado a aparecer con grandes franquicias y muchos centros abiertos en un lapso de menos de cinco años.

El formato de gimnasios low cost supuso un ataque y una fuerte competencia, casi imbatible por parte de los gimnasios de barrio, de toda la vida, por las cuotas, actividades y equipamiento, debiendo mejorar sus propias condiciones además de luchar con la fuga de personal y de clientes.

Sin embargo, en la evolución actual, asistimos a un cambio, pues, del formato, donde esos gimnasios empiezan a decantarse por la calidad en la atención al público, por la confianza y cercanía, en contraprestación del relativo anonimato de los low cost, y, en definitiva, aumentando su valor intrínseco. Esto puede verse, de hecho, con la aparición de los gimnasios-boutique, que son la vertiente más depurada de este sistema que tiene un formato en el que la atención al público y la venta de una experiencia es lo fundamental, teniendo en cuenta que el cliente paga sólo por clases o incluso bonos de un tipo de clase en particular sin más permanencia ni matriculación.

Aun queda mucho camino, y el tiempo dirá hacia dónde se encaminan las soluciones de este tan interesante ámbito de negocio y salud que son los centros deportivos.

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